Mensaje para quienes sufren de vértigo
El vértigo a la velocidad es un trastorno que aqueja a millones de personas alrededor del globo. Estos pobres tipos se sienten mareados, sufren nauseas, incluso algunos llegan a vomitar, se desmayan y padecen muchísimos más síntomas que se convierten en etcéteras interminables, y todo esto tan solo porque el conductor de un vehículo deja caer su pié sobre el acelerador. Solo por ir un poco más rápido.
Nuevas falacias. Nuevas formas de supuestas enfermedades creadas para tener el mundo a su merced. Yo le voy a demostrar a usted, amigo con vértigo, que lo que siente, lo que teme, es un invento, y si todavía le queda alguna neurona que provoque cierta forma de pensamiento racional en su cerebro, se dará cuenta que su vértigo es una mentira tan falsa y artificial como los jugos en sobre que se venden en cualquier kiosco.
En primer lugar, usted cree que ese supuesto vértigo aparecerá cada vez que el chofer del vehículo en el cual usted transita apriete a fondo el acelerador, pasando por ejemplo a una velocidad de más de 100 kilómetros por hora. Ahora, amigo vertiginoso, ¿en serio a usted le parece eso una gran velocidad? ¿Usted piensa que esos míseros 100 kilómetros por hora son realmente algo digno de provocar aquellos síntomas de su trastorno? ¿Usted está completamente persuadido que solo porque el viento despeine sus insignificantes cabellos ya estamos en condiciones de afirmar que vamos a una velocidad exagerada? ¿Realmente usted se anima a afirmar tan tajantemente que va a vomitar tan solo porque un pie se anima a penetrar en las profundidades del acelerador de un automóvil?
Primero partamos de la base que para decir que un auto va a una velocidad rápida es porque existe la posibilidad de compararlo con otro auto que va a una velocidad lenta, por ejemplo, una Ferrari es rápida si la comparamos con un Fiat 600.
Con este a priori conceptual teniéndolo de base, déjeme decirle que usted es un verdadero cretino. ¿Sabe cuál es el auténtico vehículo en el cual transita? Ni por asomo es ese auto que se adentra en los 100 kilómetros por hora. Su verdadero coche, su verdadero auto es el planeta Tierra, esa nave que viaja a unos 108.000 kilómetros por hora. ¿Qué quiere decir esto se preguntará usted? Pues bien, lo antedicho quiere decir que para llegar a una velocidad que podemos decir con justicia que es alta, el auto que su piloto ha llevado a 100 kilómetros por hora, debería acelerar 1080 veces sobre esa velocidad de 100 kilómetros, es como una potencia (¿recuerda eso de sus estudios secundarios?), tendría que elevar esos 100 kilómetros a una potencia de 1080, multiplicar 100 por sí mismo en 1080 ocasiones. Solo ahí, recién en ese instante, únicamente cuando ya multiplicó esa cantidad de veces a aquellos 100 kilómetros por hora, usted tendría cierto derecho a reclamar al piloto que suba el pie del acelerador.
Y como si esto no fuera suficiente para descaratar de llano sus miedos infundados, podemos seguir enumerando datos completamente científicos de porque su miedo a esos 100 kilómetros por hora es un miedo totalmente ilógico, un pensamiento mágico ajeno a alguien que se crea con el derecho de autodenominarse racional. Por ejemplo, ¿qué de fuerte velocidad tiene una auto a 100 kilómetro por hora, si el Sol arrastra a la Tierra alrededor del centro de la Vía Láctea a una velocidad de 273,58 kilómetros por segundo? ¿O qué puede tener de rápido ese auto su la velocidad de rotación de la Tierra sobre su eje en el ecuador es de 1.620 kilómetros por hora?
Ahora bien, probablemente algún ser con vértigo continúe en su afán de sostener que su enfermedad es algo totalmente lógico. Para defender tal tesis este cretino con pretensiones de denominarse humano podría insistir en que aquellos síntomas que dan forma a su trastorno son reforzados y se convierten en algo lógico cuando la velocidad aumenta en lugares donde hay rotundas depresiones en la superficie terrícola, ya que sienten estar frente a un vació. El auto pasa, por ejemplo, a 100 kilómetros por hora justo delante de un barranco, y entonces ahí esos padecimientos propios del vértigo son totalmente coherentes y racionales con la situación externa.
Ahora bien, usted amigo cretino con vértigo, ¿sabe dónde está ubicada la Tierra? El tercer planeta del sistema solar está flotando en el universo, rodeado de vacío, rodeado de nada, un planeta girando a una velocidad increíble en medio de un gigantesco barranco. Este gigantesco barranco llamado Universo es de un tamaño inimaginable, solo se puede saber de una manera incierta que a la velocidad de la luz tardaríamos 30.000 millones de años para ir de un extremo al otro. Entonces, ¿cómo puede ser que en un mísero barranco de no más de 40 kilómetros de hondo usted ya sienta vértigo?
He aquí donde toda esa farsa, esa maraña de mentiras que científicos pocos dotados han dado en llamar vértigo se cae haciéndose añicos. Porque si usted no siente vértigo cada vez que la Tierra se mueva en sus increíbles velocidades, cada vez que el planeta viaja a esas exorbitantes ligerezas alrededor de ese barranco inmensamente profundo llamado Universo, entonces no rompa las pelotas cuando aprieto un poco el acelerador, CARAJO.




Comentarios sobre Mensaje para quienes sufren de vértigo
muy mal yake ace como un mes deje de fumar porros xQ
m dieron dos amarillos segidos,, i no eske fumara muxo..
me asuste tanto k lo deje
i ya yebo un mes sin fumar i m e vuelto a marear
i eido al mediko i no tengo nada patologiko creo k m dijo
i nose
fui al oculista i tengo un ojo con miopia mas k otro pero
no muxo no necesito gafas i creo k no las necesitare
y nose me an dixo k alomejor puede ser vertigos
o un cuadro de estres xfavor necesito k m ayudeis
xq yano puedo vivir con mi vida diaria i lo estoy pasando mal
estoy nerviosa i yo no era asiiiiiiii estoy deprimia
akien me ayude k se lo page dios!! k yo le doi mis gracias
guachita
guachita......................................pela
Que uno enuemre datos que la ciencia pone a disposicón de cualuqiera, no quiere decir que ese uno sea científico. El Traficante de Linternas no es un científico. En todo caso roba datos que los hombre de batas blancas han logrado corroborar ypone al descubierto la mentira de unos tipos que dicen sentir vértigo.
Las enfermedades mentales no son algo racional, y aquí luchamos por la racionalidad, por el tráfico de linternas.