HECHOS EXTRAORDINARIOS DE LA TIERRA DE LO NUNCA SUCEDIDO
Llegó al consultorio de un médico clínico un sujeto en un estado de alteración, se lo notaba nervioso, irascible. Este hombre aseguraba que su cuerpo tomaba la forma de toda nueva persona que conocía y decía que eso lo incomodaba, quería ser una sola persona de una vez y para siempre. El incrédulo galeno también oía los pronósticos que lanzaba aquel hombre de que en cualquier momento su fisonomía adoptaría las mismas facciones que tenía el cuerpo del profesional de la salud.
Y efectivamente, ante la mirada atónita del clínico, aquel hombre comenzó a tomar las mismas formas corporales del doctor que se encontraba frente a él.
A este hombre, de gran capacidad para la mimetización, lo internaron con fines de observación para determinar primero las causas de tal fenómeno, y una vez establecidas estas, pensar un tratamiento a seguir. Pero sus transformaciones persistieron. Continuó tomando una réplica de los nuevos cuerpos que conocía, enfermeros, médicos, pacientes, personal de maestranza y todos los que frente a él aparecían por primera vez.
Sin embargo, un día este hombre dejó de alterar su fisonomía. Adoptó un cuerpo de manera definitiva, alejando de sí todos aquellos síntomas que le aquejaban. Mas algunos internos del hospital han venido afirmando taxativamente que aquel hombre continúa cambiando pese a la inmutabilidad de sus formas físicas, a veces se lo ve alegre, luego llora, al rato duda, después parece estar seguro de todo, otras veces adopta un estado catatónico, para en otro momento pasar a ser hiperactivo.

